Popayán sin congresista propio, el Cauca sin apoyo ni gestión Featured

Lunes, 17 Abril 2017 13:52 Written by 

Es normal que por esta temporada las figuras políticas empiecen a mover sus fichas para los Comicios al Congreso de la Republica del año 2018, que se realizarán el 11 de marzo, como también se volvió costumbre vivir el mismo ciclo donde los que llegan al poder, se ganan el voto de confianza y lo único que dejan son desilusiones por la gestión que nunca realizaron.

Los “honorables” brillan por su inigualable habilidad para pintar pajaritos en el aire, será por eso que los sufragantes les creen, porque sus esperanzas son basadas en falsas promesas de proyectos contra el desempleo, la pobreza, la corrupción, la educación, la salud.

Si este departamento que tiene algunos congresistas nacidos en municipios caucanos no tiene el apoyo político de sus gobernantes, menos su Capital: Popayán. Ahí donde llegan a diario desplazados buscando oportunidades laborales, empresas, posibilidades de mejorar calidad de vida, buena infraestructura, gestión en deporte y muchas ilusiones más.

Crisanto Pizo Mazabuel del partido Liberal, nació en Totoró y tiene importantes estudios en Planeación Urbana y experiencia como Consultor del Instituto Colombiano para la Reforma Agraria-Incora, pero ni para lo uno, ni menos para lo otro. El desorden urbano que tiene Popayán parece que no le toca sus expectativas, ni tampoco ha sabido gestionar proyectos agrarios en un departamento cuya población es más rural que urbana.

Carlos Julio Bonilla oriundo del municipio de Santander de Quilichao, ha trabajado más por el Valle que por el Cauca. Claro que eso desde siempre, orgullosamente en su perfil relaciona la experiencia en la Presidencia de la República como coordinador regional por la delegación del Valle del Cauca para elaboración, presentación, control y seguimiento de proyectos, allá mismo, hizo parte del equipo de trabajo para la Elaboración de Programas de Grupos Vulnerables para la institucionalización de una política social del municipio de La Unión. Su trabajo en este departamento ha sido más con acompañamiento social en comunidades indígenas, lo cual es importante, pero los nativos vienen manifestando su inconformidad por el olvido y abandono de sus representantes.

Por el partido Alianza Verde está Óscar Ospina, quien nació en Caicedonia, Valle del Cauca, de quien se esperaba por su experiencia y conocimiento del sector salud, realizara gestiones para superar la crisis financiera de los hospitales a causas de las deudas de las EPSs. A eso sumarle la actual Reforma de Salud y los muertos que a diario se presentan en Colombia porque no hay gobernantes con unidos con posiciones firmes de apoyo a la comunidad.

Y finalmente el valluno Jhon Jairo Cárdenas que por el partido de la U se enorgullece de pertenecer al liderazgo para el Plan Norte del Cauca, el cual solucionaría índices de pobreza, agua potable, salud, educación e infraestructura vial, pero ahora parece más concentrado defender al presidente Santos por los recientes casos de corrupción.

Si dos que son del Cauca no han centrado sus esfuerzos en sacar adelante este departamento, menos los que no lo son; tampoco lo harán por Popayán. Desde la muerte Felipe Fabián Orozco, la Capital del Cauca no tiene un verdadero representante que tenga sentido de pertenecía y saque adelante esta zona del país.

Es hora de pedir rendición de cuentas a estos talentosos hombres expertos en mover masas y atrapar sentimientos para ganar en las jornadas electorales. Es hora que en Popayán se vean los verdaderos políticos que piensan en comunidad, en calidad de vida, que sientan sus raíces, su pueblo, la gente y a sus necesidades. ¿Será que lo hay?