Palabras Necias?

Lunes, 20 Noviembre 2017 15:23 Written by 

umenta la tensión política ante las venideras elecciones de Presidencia y Congreso 2018-2022, y el país se encuentra entrando en zona de “aceptación de paz”.

Bastante entusiasmo presento la población Colombiana para que se diera continuación con la firma de los acuerdos. A pesar de esto, no hay que negar que un gran numero ha empezado a observar y revisar con mayor crítica los encuentros agresivos entre congresistas y miembros de las FARC, ya que desde el punto de vista de la justicia no resulta conveniente este contexto, controversia por proyectos de ley de legalización de cultivos además de que su principal líder y ahora candidato presidencial junto con los demás dirigentes decidieron entrar a la lucha política con la misma marca que realizaron sus actividades revolucionarias.

Una fracción de la población los considera reproductores de palabras necias, agresivos con los medios, adversarios y críticos en general, por otra parte un conjunto considerable apoya el desarrollo del conflicto, definiendo al grupo por su nuevo movimiento político, sus claras intenciones al alejarse de la clandestinidad, y sus planteamientos de alcanzar social y económicamente un país con verdadera democracia.

Sin tener un dato preciso de popularidad de las Farc, se puede esperar que el hecho de dejar las armas genere un aumento favorable en su imagen, teniendo en cuenta el precedente del M-19 lo cual apoyo fuertemente su campaña política logrando una participación en la constituyente del 91.

Sin embargo, habría que esperar un cambio en la actitud de sus jefes, ya que hasta el momento sus apariciones han estado dominadas por imposiciones y exigencias, su campaña mejoraría bastante cuando tomen una actitud conciliadora y agradecida con la sociedad colombiana.

Con lo anterior nos queda la duda si sus candidatos a presidencia y vicepresidencia conseguirán muchos votos, o si sus congresistas lograran una buena comunicación política. La nueva imagen vs pasado, los electores colombianos medirán estas dos variables definiendo por décadas el futuro de los nuevos partidos políticos en Colombia.