Los desaciertos del liberalismo

Miércoles, 24 Enero 2018 13:36

“Eso es lo que queremos cambiar, la conciencia de los hombres, convertida en moneda de estanco para todos los tráficos más bajos”, fragmento del discurso de Jorge Eliecer Gaitán, “Yo no soy un hombre, soy un pueblo”.

La frase resulta contemporánea y el título del discurso encarna el objeto del Partido Liberal, lucha por los más vulnerables.

Para nuestra percepción el Partido comenzó a perder su norte después de pactar la rotación del poder entre liberales y conservadores en 1958 con el “Frente Nacional”, el cual margino las fuerzas alternativas y de izquierda, un acuerdo a todas luces contrario a los principios liberales y al que se le atribuye el florecimiento de las guerrillas.

El deterioro se acentúo en el gobierno de Alfonso López a mediados de los 70, época en la cual sobresalió “la ventanilla siniestra” del Banco de la Republica, que lavo cantidades enormes de dólares del naciente narcotráfico, de 78 al 82 Julio Cesar Turbay implementó el “Estatuto de Seguridad”, que puso al país en el mismo nivel que las dictaduras del Cono Sur, posteriormente vino Virgilio Barco, a quien se señala de ser beneficiario de la concesión Barco en el Catatumbo, calificada como uno de los atropellos más aberrantes a las finanzas del país, del 90 al 94 gobernó Cesar Gaviria, en cuyo ejercicio se dio inicio a la apertura económica y todo el escándalo de la cárcel “la catedral”.

El último presidente formal del Partido, Ernesto Samper protagoniza el acto que refleja la más oscura descomposición del país y de sus partidos políticos, al lograr la victoria con recursos del narcotráfico, hecho que no les ha permitido volver a ganar otras elecciones, por lo tanto desde ese momento el partido acostumbrado a las mieles del poder ha profundizado sus prácticas clientelistas y entrega al mejor postor, eso parece expresar la denuncia en la cuenta de twitter del senador Velasco el 16 de diciembre de 2017:”Expresidente Gaviria intenta fortalecer lista al Senado diferente a la liberal en Cauca entregándole avales de cámara en @PartidoLiberal a candidatos que apoyan lista de Cambio Radical al senado, se equivoca si cree que el partido se entrega por una vicepresidencia”, Es probable que el trino se refiera a los Representantes a la Cámara del Cauca por el Partido Liberal, Crisanto Pisso, quien completa su tercer periodo y Carlos Julio Bonilla, que completa su segundo periodo, caciques que se dedicaron a conseguir puestos, que no proponen, por ejemplo no han dicho nada contra los avances en la modificación de los subsidios de energía, Bonilla voto el IVA del 19%,se quedaron callados con las promesas incumplidas de Santos, doble calzada a Cali, doble calzada a Pasto, estudios vía al mar, etc., lo mismo que vino a prometer Vargas Lleras y que no cumplirá porque sabe que de sus lacayos no saldrá un murmullo.

Lo lógico de un líder político es que se desempeñe máximo dos periodos en la Cámara y avance hacia el Senado.

Para completar el cuadro dantesco, el ex senador Jesús Ignacio García sería el gerente de la campaña en el Cauca “Vargas Lleras presidente”, esperando tener apoyo para ser gobernador.

El Cauca de tradición liberal debe buscar su representación en otros escenarios, donde han tenido que emigrar líderes de espíritu liberal a los cuales les han cerrado los espacios en un partido anti democrático, hoy tenemos 36 aspirantes a ocupar las cuatro curules de la Cámara en el Cauca.

Samper, Gaviria, Serpa y demás, responsables de la debacle en los últimos 20 años, deben dar un paso al costado y permitir que el partido emprenda un camino liberal, con nuevos liderazgos de espíritu autentico liberal.